Sin lugar a dudas, el estudiante se enfrenta en el sistema educativo actual a un sinfín de obligaciones en su formación. Sobretodo a la hora de preparar un examen es conocido que necesitará de unas técnicas de estudio efectivas. En este artículo pretendemos dar luz a este tema resumiendo 4 de las técnicas de estudio más efectivas.

Existe un objetivo pedagógico importante que puedes tomar en especial consideración al abordar un tema de estudio. Lo más importante es que comprendas con tus propias palabras la información del texto. No es una buena idea que intentes memorizar al pie de la letra cada concepto. De este modo, olvidas todo lo estudiado pocos días después del examen. Las técnicas de estudio son recursos didácticos que pueden ayudarte a asimilar la información desde un criterio reflexivo.

Revisa estas técnicas de estudio muy efectivas

  1. En primer lugar, el subrayado. Es una de las técnicas más importantes. Antes de empezar a resaltar en color llamativo las partes más destacadas del texto, lee con detenimiento el tema completo. Es importante hacerlo, al menos, en dos ocasiones. Después, destaca una idea principal en cada párrafo. Es decir, aquel mensaje que aporta valor al contenido. ¿Por qué esta técnica es efectiva? De este modo, entrenas tu memoria visual. ¡Eso sí! No subrayes todo, tienes que aprender a sintetizar incluso en el subrayado.
  2. El resumen. A partir del contenido seleccionado en el subrayado puedes realizar un resumen breve que contenga lo esencial del tema. Al realizar este resumen fíjate en el contenido subrayado más que en las otras partes del texto. Realiza este escrito a mano, ya que al hacerlo activas tu memoria. ¿Por qué esta técnica de estudio es útil y práctica? Porque este resumen incrementa tu gestión del tiempo en el ejercicio de repaso.
  3. Toma apuntes en clase. Es decir, la preparación de un examen comienza en el aula. Estudias con mayor motivación y comprensión cuando lo haces a partir de tus propias anotaciones. Por este motivo, toma tus apuntes en vez de pedirlos prestados a un compañero. Al tomar apuntes en clase te implicas más en la lección y estás atento al detalle. Así consigues aprender en el aula y recordar los datos. Utiliza algunas de las abreviaturas que usas en tu lenguaje de WhatsApp para hacer anotaciones a mayor velocidad. Hazlo especialmente cuando sientes que no te da tiempo a escribir todos los datos que ha dicho el profesor. Además, si después aprovechas para pasar esos apuntes a limpio prestando real atención en los contenidos, estarás absorbiendo por segunda vez esos contenidos. Por lo tanto, tu capacidad de retentiva te estará ayudando por segunda vez.
  4. Acota el contenido general en apartados más pequeños. De este modo, te sentirás más preparado para abordar la información. Esta técnica de estudio es especialmente útil cuando te enfrentas a una materia que te resulta difícil o te aburre. Te resultará más fácil abarcar la totalidad a partir de lo concreto de fragmentos más breves.

técnicas de estudio efectivas

ESPERA…

Bueno, dirás… Todo esto ya lo sabía, no me habéis enseñado nada nuevo. Pues es cierto, pero ¿realmente sigues todos los pasos correctamente? Y, sobretodo, ¿pones el foco en asumir los contenidos, en aprender y no en memorizar? No tengas prisa al estudiar. Lo que aprendas hoy puede servirte toda la vida. Lo que memorices hoy puede que se te olvide mañana.

Si te has quedado con ganas de conocer esas técnicas de estudio increíbles que estabas buscando, quizás es un toque de realidad. Pero es normal, lo más efectivo suele ser lo más conocido, pero hay que aplicarlo bien y sin prisas. Para compensarte, aquí tienes algunas técnicas de estudio extra.

Repasar en voz alta

Por medio del subrayado pones en práctica tu memoria visual; sin embargo, al leer en voz alta el contenido, incrementas tu memoria auditiva. Puedes realizar el ejercicio de imaginar que estás contando el tema a otra persona. O, también, puedes grabarte para escucharte después a modo de repaso e identificar puntos de mejora y aciertos.

Al expresar lo aprendido en voz alta, verbalizas la información. Es decir, consigues explicar a través de tus propias palabras aquello que has asimilado. Por otra parte, también consigues darte cuenta si bloqueas al intentarlo. En ese caso es porque todavía no has repasado lo suficiente.

Calendario de tareas para aprender

La planificación del tiempo es una técnica de estudio fundamental. Muchos estudiantes tienen el punto débil de dejar para el último momento la preparación de un examen. Elabora un calendario de estudio en el que concretes el tiempo semanal para cada asignatura. No inviertas el mismo tiempo en todas las materias.

Dedica más espacio a aquellas que te resultan más difíciles de asimilar. Esta es la mejor técnica de estudio para crear una disciplina de trabajo. Una técnica que puedes acompañar por otras de las explicadas en este artículo. Realiza un cronograma visual para colocarlo en un lugar visible de tu zona de estudio.

El valor añadido de este hábito es que consigues sumar grandes resultados gracias al seguimiento continuado de las tareas. Por el contrario, al estudiar en el último momento, el estrés te desborda y no tienes tiempo para estudiar comprendiendo.

Lluvia de ideas

Es una técnica muy útil en aquellos ejercicios llevados a cabo en grupo. Se usa cuando varios compañeros buscan una solución a un asunto determinado. La técnica de la lluvia de ideas incrementa la creatividad. ¿Cómo? Al anotar una extensa lista de posibles puntos de vista o soluciones a esa situación. De este modo, este ejercicio te permite salir fuera de tu zona de confort para abarcar esa realidad de manera global. En un primer momento, anota cualquier tipo de idea. Ya tendrás tiempo de eliminar después aquellas que son inviables o poco prácticas.

Existen muchas técnicas de estudio que pueden ayudarte a trabajar un contenido para comprenderlo mejor. Sin embargo, lo verdaderamente determinante, es que tú observes cuál es la herramienta que te ayuda más a ti. Es decir, qué técnica te aporta mejores resultados y una mejor gestión del tiempo a través de la constancia habitual.

¿Qué te ha parecido? Si tienes ganas de aprender más sobre este tema, quizás los profesores de tu centro de formación puedan echarte una mano. Su opinión siempre será más precisa porque te conocen y saben de tus carencias y puntos fuertes.

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