La etología canina es la que nos permite comprender mejor a la mascota, en este caso al perro. En ocasiones, el animal tiene comportamientos que dificultan su vida diaria y la de sus propietarios. Comprender su naturaleza y pautas de comportamiento es vital.

Muchas veces los problemas de conducta se relacionan con la agresividad y otras muchas con la hiperactividad del perro. El conocimiento etológico ayudará a comprender mejor a la mascota y a facilitar su bienestar emocional.

¿Qué entendemos por etología canina?

La etología canina es la ciencia que nos ayuda a comprender la conducta de los perros. Este saber, que ha estudiado el comportamiento de los animales en estado salvaje, tiene el fin de descifrar su manera de actuar dentro de un contexto doméstico.

Al entender sus conductas en sus hábitats naturales obtenemos las herramientas para ayudarles a desenvolverse en un ambiente diferente. Favorecer la convivencia con los humanos es la meta final.

Si tenemos claras las necesidades del perro, como es su instinto reproductor, será más sencillo adiestrarle. Ya sea el propietario o un adiestrador canino profesional quién se encargue de la educación del animal, éste deberá conocer las naturalezas de las conductas del perro a la perfección. Además, deberá conocer sus ciclos de vida (pérdida de dientes de leche, crecimiento de dientes definitivos, menstruación, formas de marcar el territorio, etc.).

La importancia del adiestramiento canino

El adiestramiento canino es fundamental para lograr una excelente convivencia entre la persona y el perro. Aunque lo primero que debemos comprender es la necesidad de liderazgo en la manada que tiene el perro.

Para un perro, el hogar y la familia de seres humanos son el equivalente a la manada. Dentro de una manada de perros suele existir el líder, que muestra su don de mando. Este debe dirigir al resto en todo momento, incluso hacia el alimento, imprescindible para la supervivencia.

Durante el adiestramiento, la persona debe dejar claro su rol de líder frente a la mascota. Esto no supone solamente que el animal vea quién manda. Debe servirle además para que participe en el esfuerzo por mantener una convivencia adecuada y feliz en el hogar. Tampoco estamos hablando de marcar el mando de una forma agresiva. El animal tiene que tener respeto, no miedo. De lo contrario podríamos estar creando nuevos problemas perjudiciales para el animal.

qué es etología canina

Los objetivos del adiestramiento consisten en que el perro respete el espacio del resto de la familia. También se le enseñará a controlar su ansiedad y su agresividad, obedeciendo órdenes lógicas que no supongan un malestar hacia la mascota.

En este caso, el etólogo tiene un papel muy importante. Al enseñar a adiestrar a una mascota, debe también hacer comprender al amo las necesidades del perro. Por ejemplo, si no queremos que la mascota muerda las zapatillas, habrá que calmar sus dolores de encías o el estrés acumulado, por ejemplo. La actividad física, en este caso, ayudaría muchísimo.

El objetivo final de la etología es que el dueño de una mascota pueda comprenderla y no se olvide de las necesidades básicas del animal.

Tipos de adiestramiento

Mediante el adiestramiento, el perro consigue modificar ciertas conductas. Para que esto suceda, pueden llevarse a cabo distintos procesos de aprendizaje canino:

  • Liderazgo o perro alfa: puede considerarse un complemento en el adiestramiento del perro. Tiene como finalidad establecer la jerarquía entre el animal y el ser humano.
  • Adiestramiento negativo: basado en la teoría del aprendizaje, utiliza el refuerzo negativo para lograr la obediencia del animal. Los castigos más comunes son el collar de púas, el ahogo y otras técnicas nada o poco recomendables. Estas tienden a encaminar a la mascota a conductas y trastornos inevitables.
  • Adiestramiento en positivo: consiste en premiar al perro por cada enseñanza que adquiere. Se elimina toda tendencia al castigo, celebrándole los adelantos que consiga durante el aprendizaje. Esto permite estrechar vínculos afectivos entre el amo y la mascota.
  • Técnica mixta: es la conjunción de las dos anteriores. Se utiliza normalmente en perros de competición, combinando el premio con el castigo.

Los beneficios en la conducta de los perros tras ser adiestrados

En el proceso conductual de la mascota, es preciso haber comprendido sus instintos y necesidades para no ser injustos a la hora de aplicar un castigo. Al entender la etología canina sabrás determinar el tiempo que necesita el animal, durante la jornada, para correr, por ejemplo. Ten en cuenta que el adiestramiento se realiza en una doble dirección. El amo debe conocer las reglas etológicas y el perro, las humanas.

En función de la raza y el tamaño, hay perros que requieren varias horas de ejercicio, mientras que otros solo necesitan veinte minutos. Entendiendo esto, sabrás que si el perro destroza cosas de la casa es porque quizás no estás teniendo en cuenta esta necesidad.

Dado lo anterior, no conseguirías nada castigando al animal. Es decir, las conductas animales no son del todo corregibles, pero podemos adaptarlas, mediante la etología, a la convivencia doméstica.

En resumen, aprender etología canina implica un bien para el animal y para los dueños del mismo. Comprender al perro facilita su adiestramiento, que debe realizarse teniendo en cuenta su felicidad y la tranquilidad de la familia.